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MONTE VALONSADERO - Soria - PINTURAS RUPESTRES 1/4 Introducción

Parte del abrigo El Mirador

En esta ocasión salimos de Navarra para acercarnos a un lugar muy especial. En el monte Valonsadero haremos un viaje a al Prehistoria con escenas y motivos pintados hace miles de años en peñascos de sugerentes formas.
El monte Valonsadero se encuentra a tan sólo 8 kilómetros al noroeste de la ciudad de Soria. Sus praderas y arbolado hacen a este enclave una de las principales áreas de esparcimiento de la ciudad. De hecho esta este paraje natura está declarado oficialmente como "zona natural de esparcimiento". Es habitual ver ciclistas y corredores disfrutando de sus paisajes. El monte Valonsadero ha sido lugar de entrenamiento de famosos runners como Abel Antón o Fermín Cacho. Hace 4500 años este monte era un lugar sagrado para los pastores prehistóricos que habitaron en este lugar. Prueba de ello son las decenas de abrigos con pinturas prehistóricas repartidos por toda esta área natural y que convierten al monte Valonsadero en una joya del arte rupestre esquemático. El monte Valonsadero es una de las estaciones de arte prehistórico más importantes de la Península Ibérica. Se han encontrado hasta el momento (2017) un total de 35 abrigos con pinturas rupestres. Las pinturas rupestres de Valonsadero tienen declaración de BIC (Bien de Interés Cultural) si bien deberían ser declaradas Patrimonio de la Humanidad debido a la importancia del conjunto de arte prehistórico.
El Peñon de la Visera
El monte Valonsadero en sí ya es bastante especial. Es una zona donde predominan los llanos y praderas. En este paisaje de predominio horizontal se levantan peñas de piedra arenisca aquí y allá. Algunas de las peñas o tolmos son de formas caprichosas creando un paraje singular.
Además, lo que hace todavía más excepcional a este lugar para el visitante es la perfecta accesibilidad a las pinturas sin que sea necesario recorrer grandes distancias o salvar acusados desniveles para llegar a ellas. Se ha habilitado un cómodo e interesante recorrido senderista que nos va a llevar por una decena de abrigos prehistóricos donde podremos conocer la rica variedad tipológica del arte rupestre de Valonsadero. Cada uno de estos abrigos se acompaña de atriles donde se detallan las figuraciones para mejor identificarlas. En los atriles se propone la interpretación de cana panel de arte prehistórico.
El recorrido empieza a 800 metros de la Casa del Guarda que se encuentra a la entrada de este espacio natural. En la explanada habilitada como aparcamiento un panel nos informa sobre el recorrido y sobre la riqueza del patrimonio prehistórico de Valonsadero. Sólo tendremos que seguir los mojones numerados que nos van a ir llevando de un abrigo a otro. De todas formas como el número de abrigos pintados es bastante mayor a los visitados en la ruta oficial, en la ruta que aquí propongo amplio el recorrido marcado para visitar otros abrigos que también están accesibles y que se pueden encontrar perfectamente siguiendo el track para gps que incluyo en este artículo y que puedes descargar en este enlace.

- Mapa y soporte para gps de la ruta de la pinturas rupestres de Valonsadero.
El arte esquemático de Valonsadero, se ha datado en el tercer y segundo milenio antes de Cristo, es decir, entre finales del Neolítico y la Edad del Bronce, si bien se piensa que pudo tener pervivencias incluso en los comienzos de la Edad del Hierro. Esta manifestación artística que podemos disfrutar en Valonsadero es obra de los pastores y agricultores prehistóricos que ocuparon o trashumaron por estas tierras y que utilizaron los pastos del monte Valonsadero para alimentar su ganado.


Representación de ganado en uno de los abrigos de Valonsadero


Técnicamente las figuras son muy esquemáticas, casi pictográficas. Se busca más la representación simbólica que el naturalismo. Los motivos están pintados con pigmentos rojos que a menudo aprovechan las oquedades, relieves y accidentes de la roca soporte para separar escenas o dar volumen a las figuras. Fueron dadas a conocer en el año 1951 por Teógenes Ortego si bien fueron descubiertas años antes por el Maestro Nacional Bruno Orden Tierno. Más de 500 figuras se han identificado. Destacable es la interpretación de humanos con una tipología muy variada.

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MONTE VALONSADERO - PINTURAS RUPESTRES 2/5 Los Abrigos

Repesentación del sol en El Mirador
En el recorrido veremos abrigos o covachas con muchos y muy diferentes motivos. Igualmente hay abrigos más espectaculares que otros, con mayor riqueza, cantidad y variedad en su pintura rupestre. El abrigo más importante es El Mirador. El nombre le viene debido a que desde su posición se dominan las cañadas Honda y del Nido del Cuervo. En este abrigo veremos figuras humanas y animales, soliformes, zig-zags, ramiformes, ídolos, representación esquemática de cabañas o trampas, etcétera. Lo que más me llamó la atención fue la representación del sol aprovechando el relieve de la cueva para
Hombre lanzando piedras a un árbol
conseguir volumen y la representación de un hombre junto a un árbol al que tira piedras para obtener sus frutos. El árbol es un motivo raro dentro del arte rupestre. Por ejemplo, la escena del árbol del La Sarga, en Alicante, es una de las más interesantes del arte levantino (enlace a La Sarga). Cada figura en los casi cinco metros de panel pintado de El Mirador lleva al asombro a cualquier amante de la Prehistoria. El Mirador es una de las principales joyas del arte esquemático de la Península Ibérica.
Hay abrigos donde podemos vereomos escenas de pastoreo o rebaños de ganado. Peña Somera y el Peñon del Majuelo son unos buenos ejemplos.

Rebaño de Peña Somera




En otro de los abrigos, el Covachón del Puntal, hay un trisquel, figura única en el arte rupestre esquemático. Esta figura, relacionada con el mundo céltico, lleva a pensar en la pervivencia en la Edad del Hierro de este arte, si bien, desgraciadamente, el abrigo dónde se encuentra es uno de los que en peor estado se conservan las pinturas. Cuando visite el paraje he de decir que no llegue a distinguir tal motivo debido a su degradación.
Una de las figuras de Los Peñascales
Pero afortunadamente la mayoría de los abrigos nos dejan ver perfectamente sus figuras. Otros abrigos a destacar son Los Peñascales, dos peñas que albergan tres paneles pictóricos. Aquí la figura humana adquiere máximo protagonismo. Junto a estas líneas tenemos a uno de los varones representados con clara acentuación de su sexo.
Pero la escena más interesante es una danza de mujeres alrededor de otra mujer con una posición jerárquica más relevante. Se ha interpretado esta escena como una danza iniciática. Es muy curiosa la representación de los pechos de la mujer principal mediante dos puntitos al lado del tronco de la figura. La danza iniciática, posiblemente de iniciación sexual de las jóvenes que rodean a la mujer principal, es observada de cerca por dos antropomorfos masculinos perfectamente definidos y visibles. En otro panel llaman la atención dos figuras que parecen un padre llevando de la mano a su hijo. En el vídeo que sigue puedes ver las dos escenas, la danza iniciática y la escena familiar.

Extraños motivos del Covacho del Morro
También hay que destacar el Covacho del Morro, quizá el abrigo de mayor contenido simbólico. Aquí se representan unos motivos circulares con un punto central de los que se desprenden zig-zags y que se acompañan de otros extraños símbolos (báculos, cayados, posibles representaciones de cerámicas) y de figuras humanas y animales. Se han interpretado los motivos circulares como máscaras ceremoniales o símbolos astrales. Uno de estos motivos utilizado un motivo de este panel para adornar los mojones que señalan el recorrido y como símbolo de la ruta.



Mujer con palo cavador

También destacaremos el Peñon de la Visera, roca de curioso aspecto donde se representa a una mujer que porta un palo con el que cava la tierra. Es una de las pocas veces en que se identifica dentro del arte rupestre una muestra de las labores agrícolas que realizaban estas gentes.
Todavía nos quedan más abrigos en el recorrido señalizado, como Las Covatillas con un hombre que parece arrastrar una serpiente muerta o La Lastra con su conjunto de antropomorfos de diferente tipología, Pero Valonsadero guarda todavía más sorpresas aparte del recorrido señalizado. En el próximo artículo vamos a completar la visita con extensiones a la ruta marcada que nos van a permitir tener una de las mejores panorámicas de Valonsadero y visitar otros abrigos con arte rupestre.

-  Siguiente: Monte Valonsadero - Pinturas rupestres 3/5 Extensión de la visita fuera del recorrido autoguiado.

MONTE VALONSADERO - PINTURAS RUPESTRES 3/5 Extensión de la visita fuera del recorrido autoguiado.

Portón de la Cañada


- Anterior: Pinturas rupestres de Valonsadero - Los abrigos.

El recorrido señalizado lo he querido completar con dos extensiones. La primera lleva a dos formaciones rocosas que nos van a permitir desde su cima contemplar buenas panorámicas del entorno de Valonsadero. Par la segundaa extensión nos tendremos que desplazar en coche hasta las inmediaciones del hotel Valonsadero para ver más abrigos con arte rupestre.
En el primer desvío nos acercamos al Peñon de la Solana, hacia el noroeste. En la base de este gran peñón veremos otro abrigo con arte rupestre que está fuera de la ruta marcada. Allí podemos ver a dos figuras humanas. Una de ellas parece llevar una guadaña o una gran hoz. Si subimos a lo alto del Peñon de la Solana tendremos una buena panorámica de conjunto del monte Valonsadero. Me llamó la atención que en lo alto del peñon hubiera varias cazoletas aunque es difícil precisar si son artificiales. Estas cazoletas me recordaron a otras vistas antes, por ejemplo las de la roca cercana a la Peña del Cuarto en Navarra o los petroglifos de El Arabilejo en Murcia y que están relacionadas con rituales y lugares sagrados.



El Tolmo de Morellán
En la otra extensión de la ruta, hacia el este, se visita el Risco del Portón de la Cañada y el Tolmo de Morellán. Este último abrigo aunque apenas conserva pinturas seguramente tuvo especial importancia por lo que destaca la peña sobre el paisaje, Además se cree que los signos representados tienen simbología funeraria. Otra curiosidad es que se ha identificado un extraño personaje fuera del panel pictórico principal tal como se explica en el atril del abrigo. En mi visita no llegué a reconocerlo.

De vuelta al coche nos acercaremos al hotel Valonsadero. En sus inmediaciones podemos encontrar varios abrigos rupestres más. De estos abrigos destaca el que es más accesible ya que está junto a la carretera de entrada al hotel, abrigo conocido como Peñón del Camino de Pedrajas. En él panel de pinturas rupestres podemos ver a dos figuras que parecen estar alrededor de una hoguera. Cerca de ellos hay unos motivos muy singulares: la representación de 4 aves diferentes que se encuentran alineadas y que suponen la mitad de las representaciones de aves de todo el complejo de arte rupestre de Valonsadero. El Peñón del Camino de Pedrajas es otra muestra de como el hombre prehistórico integraba en su arte la naturaleza que le rodeaba. De hecho se han observado en el monte Valonsadero más de 130 especies de aves.



Rodeando el alto donde está el hotel por la derecha podemos subir a un conjunto de rocas cercano donde se encuentra el último panel de arte rupestre que vamos a visitar: El Abrigo del Tubo. En este panel se ha querido ver una ceremonia funeraria de culto a los muertos o a los antepasados. Además aquí está la figura humana más grande del conjunto de pinturas rupestres de Valonsadero.

En el siguiente artículo trataremos sobre el simbolismo, utilidad y significado de las pinturas rupestres de Valonsadero.

- Siguiente:  Monte Valonsadero - Pinturas rupestres 4/5 Simbolismo y utilidad

MONTE VALONSADERO - PINTURAS RUPESTRES 4/5 Simbolismo y utilidad

Abrigo El Mirador
Las pinturas rupestres de Valonsadero son un conjunto excepcional dentro del patrimonio prehistórico peninsular. Esta muestra de arte de hace miles de años la componen un completísimo conjunto de figuras de muy variada tipología donde es impresionante la abundancia de la figura humana, animal y de otros motivos simbólicos (soliformes, ramiformes, puntos, zig-zags, etc). 
Hoy se nos escapa la utilidad que tenían estas pinturas para los que las ejecutaron en estos abrigos del monte Valonsadero. La interpretación más seguida es la que da a estas pinturas una finalidad simbólica y sagrada. Estos abrigos estarían vinculados a rituales de fecundidad o destinados a atraer el favor de los dioses. Posiblemente también formarían parte de la marcación territorial de las comunidades que utilizaban estas tierras y pastos. Es un arte vinculado a los pastores y ganaderos del III y II milenio a.C. que plasman en la roca imágenes de sus modos de vida, la naturaleza que los rodeaba y sus creencias.
Aves del Peñón del Camino de Pedrajas
Aimales y humanos con un símbolo solar en El Mirador
Quizá los artistas fueron chamanes o sacerdotisas. Pintaron con sus dedos principalmente las inquietudes que movían a sus comunidades. Por ejemplo es clave el protagonismo del ganado en muchas de las representaciones. Y es que la ganadería sería fundamental en su subsistencia.
Probablemente los rituales que aquí se celebraron tendrían que ver con atraer el favor de los dioses. Se buscaba la ayuda de los dioses en todo lo que podía preocupar al hombre que habitó Valonsadero: ayuda a la protección del ganado y su multiplicación; propiciar la fertilidad tanto de la tierra, del ganado y de las personas. Esto suponía riqueza, salud y tranquilidad para la comunidad. También se han relacionado algunos de los paneles con el culto a los muertos y a los antepasados.
¿A qué dios rezaban? Es posible que rindieron culto al sol. El sol está representado en varios de los paneles, generalmente con un protagonismo superior al de los demás motivos. Nadie duda de la importancia del culto al sol en las sociedades prehistóricas de muchas partes del mundo. Es lógico al pensar en la importancia del astro rey en el ciclo de la vida y de las estaciones, máxime teniendo en cuenta que estamos hablando de sociedades agrarias y ganaderas.
Antropomorfo asociado a un símbolo solar
Por todo esto cuando recorremos Valonsadero al ver las extrañas formaciones rocosas que se levantan de manera casi escultórica sobre la llanura es fácil darse cuenta de que estamos en un gran templo prehistórico donde se trata de preservar el ciclo de la vida, el ciclo de la naturaleza. Es como si esos peñones fueran los altares, los árboles las columnas y el cielo la bóveda del templo.
Abrigos de Los Peñascales
Seguramente Valonsadero, un paraje especialmente marcado por estos hitos sagrados que suponen los abrigos con pinturas rupestres, fue un lugar de encuentro de clanes, un lugar donde se realizaron ritos iniciáticos, de fertilidad, donde se trataron pactos entre diferentes tribus, donde se intercambiaron hombres y mujeres entre clanes evitando así la consanguinidad. Quién sabe qué brujos, chamanes, sacerdotisas o líderes, protagonizaron los rituales en estos prados, a la sombra de las sugerentes peñas. Quizás una de ellas fue la mujer que en uno de los abrigos de Los Peñascales parece presidir una danza iniciática de una docena de jóvenes.
No muy lejos, sobre el horizonte, se levanta el pico Frentes sobre la meseta. Es como el guardián del templo. Es un gigante que desde la distancia vigila las praderas y peñascos de Valonsadero. Sin duda el pico Frentes llamaría la atención a los que crearon con sus pinturas este lugar tan especial. Puede ser incluso que en la elección del monte Valonsadero como sitio sagrado tuviera algo que ver el perfil tan característico del pico Frentes. De hecho, cerca del Pico Frentes, a un par de kilómetros del monte, hacia el suroeste y cerca de Fuentetoba, hay más manifestaciones de arte rupestre esquemático (La Peña de los Plantíos, La Cerrada de la Dehesa y Los Callejones).
Pico Frentes desde Valonsadero
Es curioso que todavía hoy en el monte Valonsadero se realicen festejos en las fiestas de San Juan o en las de la Madre de Dios de Soria. Es como si en el lugar perviviera ese pulso místico que llevara a celebrar actos comunitarios de contenido simbólico y religioso todavía en el siglo XXI. Y es que el monte Valonsadero es un “Lugar de Poder”, un lugar que el hombre prehistórico ya sintió como especial para comunicarse con sus dioses.
Con la noche vendrá el silencio al monte Valonsadero. Quizás entonces las representaciones rupestres de Valonsadero cobren vida. Quizás las danzantes bailen, los hombres demuestren su fuerza, el ganado se mueva perezoso, las aves vuelen, las representaciones solares irradien calor y las espirales giren. A mí, después de visitar Valonsadero no me queda ninguna duda de que estas rocas tienen vida. Es la vida eterna del espíritu de aquellos que las pintaron con una intención de trascendencia y de comunicación con sus dioses.

- Siguiente y último: Monte Valonsadero - Pinturas rupestres 5/5 Mapas y soporte gps de la ruta
Bibliografía:  
Gómez- Barrera J.A."Valonsadero Pinturas Rupestres".  Junta de Castilla y León (1999).
Esquemáticas.
Gómez- Barrera J.A. "Pinturas rupestres de Valonsadero y su entorno" Caja Rural de Soria, 2001.

Mº Esther Gómez Sanz “Pinturas rupestres de Valonsadero” 2010

MONTE VALONSADERO - PINTURAS RUPESTRES 5/5 Mapas y soporte gps de la ruta

- Pinturas rupestres de Valonsadero:
  1. Introducción
  2. Los abrigos
  3. Extensión de la ruta autoguiada
  4. Simbolismo y utilidad de las pintras rupestres de Valonsadero
En este mapa tienes la ruta que propongo. Además de ver los 11 abrigos de la ruta oficial marcada se visitan cuatro más. También nos acercaremos al Peñón de la Solana, uno de los mejores miradores del monte Valonsadero.

Fuera de la ruta podemos ver otros dos abrigos que se encuentran en las cercanías del hotel Valonsadero. También están marcada su ubicación en el mapa.

Puedes seguir fácilmente la ruta si te descargas el track para gps o smartphone en el siguiente enlace:

- Pinturas rupestres de Valonsadero.

En la parte de arriba de estas líneas tienes las otras cuatro entradas del blog que te serán de utilidad para que saques todo el partido a tu visita a esta maravilla del arte prehistórico.




© Julio Asunción

LA PIEDRA DE ROLDÁN Uharte-Arakil

La Piedra de Roldán
La Piedra de Roldán (también conocida en euskera como Erroldan-arriya) es el menhir más conocido de Navarra. Ello se debe en gran parte a que fue el primero que se descubrió. Fue en el año 1894 cuando Iturralde y Suit identificó este monolito como un menhir.
La Piedra de Roldán se encuentra en el Valle de Ata, cerca el pueblo de Madotz. En el siguiente enlace tienes una ruta senderista que lleva hasta la piedra y a otros monumentos megalíticos.

- Ruta megalítica que visita la Piedra de Roldán
Además, aunque la Piedra de Roldán no sea el menhir más grande y espectacular de Navarra, tiene una característica que le da una importancia especial. En uno de sus lados podemos ver varias marcas artificiales que seguramente tuvieron un simbolismo que hoy se nos escapa para aquellos que las hicieron.




La tercera circunstancia que hace a este menhir tan conocido y mencionado en la bibliografía sobre el megalitismo de Navarra son las leyendas que lo rodean y que le han dado nombre. Se dice que el mítico caballero franco Roldán lanzó está enorme piedra desde el santuario de San Miguel de Aralar hacia el pueblo de Madoz para destruir el pueblo (no sabemos que le habrían hecho los habitantes de la villa). Por suerte al lanzar la enorme piedra su brazo se enredó en su capa lo que le hizo fallar el tiro quedando la gran piedra a medio camino. En otra versión de la leyenda se dice que el misil pétreo voló en dirección contraria, es decir que Roldán lanzó a piedra desde Madoz para destruir el santuario de San Miguel de Aralar. Seguramente las curiosas marcas grabadas en el menhir tienen mucho que ver con el origen de la leyenda. Se dice que las marcas son las huellas de los dedos de Roldán resbalando sobre la piedra en el momento en que la lanzó. Curioso sobre todo cuando las marcas que podemos ver son siete. Quizás Roldán tenía siete dedos... :-)
No es la de Roldán la única leyenda de la piedra prehistórica. También se dice que el que arrojó la piedra fue uno de los gentiles, gigantes de la mitología vasca. Quería destrozar con ella la catedral de Pamplona, símbolo del cristianismo que poco a poco se extendía por los pueblos de las montañas cambiando su mundo pagano. Pero el gentil resbaló en una boñiga de vaca de tal manera que el menhir cayó en el valle de Ata, muy lejos de su objetivo. Las marcas del menhir serían las huellas de los dedos del gigante.
Marcas en la Piedra de Roldán
Otra interpretación que se ha dado sobre la funcionalidad de estas marcas es que pueden ser debidas al afilado de herramientas en la piedra por parte del hombre prehistórico. Sería un pulidor. Yo particularmente no creo en esta interpretación ni tampoco su descubridor Iturralde y Suit. Seguro que los humanos que ocuparon este valle en la antigüedad tenían muchas más piedras a su alrededor para afilar sus útiles sin necesidad de desplazarse hasta donde esta el menhir. 
La Piedra de Roldán tiene una altura de 1,10 metros por 60 cms de anchura máxima. Es relativamente pequeña ¿o no?. El menhir guarda otro misterio bajo tierra. Iturralde y Suit excavó el monumento prehistórico al año siguiente de su descubrimiento, en 1895. El menhir continúa nada menos que dos metros más hacia el interior de la tierra. Iturralde y Suit acabó la excavación y la piedra todavía continuaba hincada en la tierra. Al acabar la excavación el menhir daba una longitud mínima de 3 metros. ¿Por qué los que levantaron el menhir enterraron su mayor parte en tierra? No era en absoluto necesario tanta profundidad para que el menhir se mantuviera en pie. Es muy probable que esto se deba a parte del ritual prehistórico que rodea a la Piedra de Roldán. Este dibujo de Iturralde y Suit ilustra perfectamente lo comentado en este párrafo.
Dibujo de la Piedra de Roldán por Iturralde y Suit
Volviendo a la leyenda de Roldán, este no es el único caso en que se relaciona un menhir con el sobrino de Carlomagno. En Urroz-Villa hay otra Piedra de Roldán. En este enlace tienes más información sobre este otro megalito.

La Piedra de Roldán del Valle de Ata, este menhir de varios milenios de de antigüedad, se encuentra en una antigua ruta de peregrinación que llevaba el Santuario San Miguel de Aralar. 
Ubicación de la Piedra de Roldán junto al camino que atraviesa el Valle de Ata
Es muy probable que San Miguel de Aralar, que es uno de los santuarios principales de Navarra, sea la cristianización de un antiguo santuario pagano al que seguramente rindieron culto los que levantaron aquí el menhir. De hecho hay un detalle que me sorprendió: la orientación de la Piedra de Roldán. El menhir tiene sección triangular. Su lado más agudo señala hacia el oeste, hacia la puesta de sol. Pero esto no es todo. Lo más curioso es que al mismo tiempo también señala hacia la cima de Artxueta. Artxueta es la cima más conocida de la Sierra de Aralar que se encuentra a tan sólo a unos centenares de metros del santuario de San Miguel de Aralar. 
Vista hacia el oeste desde el monolito. El árbol tapa hoy la cima de Artxueta

Si la disposición que vemos hoy de la piedra coincide con la original, es decir, si su orientación no ha sido variada con el tiempo, no me cabe duda que esta disposición de la Piedra de Roldán no es casual. Es este caso podría ser que el día del año en que el sol se ocultara sobre Artxueta, el menhir fuera lugar de rituales, reuniones o celebraciones de aquellos habitantes prehistóricos del Valle de Ata y de la sierra de Aralar. Quizás el que el menhir esté en su mayor parte enterrado convertía a esta piedra en sagrada, en un tótem que comunicaba con las fuerzas internas de la Tierra. Pero eso, seguramente, nunca lo sabremos. Pero no cabe duda que la Piedra de Roldán es mucho más que una simple roca y que desde hace milenios guarda misterios que confieren una fuerza especial a este tranquilo y escondido valle de la sierra de Aralar.

© Julio Asunción

RUTA MEGALITICA VALLE DE ATA Y MENHIR PIEDRA DE ROLDÁN


Distancia: 14 Km.
Desnivel: 381m.
Desnivel acumulado: 521 m.

Mapa y soporte gps de la ruta megalítica del Valle de Ata

Esta ruta recorre una de las zonas más desconocida de la Sierra de Aralar, el Valle de Ata. Parte desde Madoz y se interna en un frondoso y hermoso hayedo. Además del bosque de hayas donde veremos ejemplares de gran porte la ruta nos va a permitir ascender a tres cimas. La más importante de las tres es la cima de Akier, monte de primera categoría en Navarra. Pero lo más curioso y valioso de esta ruta para los amantes de la historia y la arqueología es la visita al menhir más famoso y conocido de Navarra: la Piedra de Roldán.




Km. 0,00.- Salimos de Madoz por una pista asfaltada que sale a la izquierda de la carretera principal antes de salir del pueblo. La pista deja a la derecha un abrevadero y se interna en el monte pasando primero junto un gran prado donde es habitual ver rebaños de ovejas.
Km. 0,850.- Acaba la pista de tierra y nos internamos por un sendero en un hayedo con ejemplares de gran porte.
Árbol conejo del Valle de Ata
Km. 2,120.- Cuando ya llevamos un rato andando a la izquierda del camino nos sorprenderá un curioso árbol que está a pocos metros a la izquierda del sendero. Tiene forma parecida a un conejo alzado sobre sus patas traseras. Dado el encanto de este hayedo el extraño árbol me recordó al conejo del cuento de Alicia. 30T x=589918 y=4755337
Km. 2,670.- Dejamos atrás el árbol-conejo. Más adelante atravesamos un paso de madera que atraviesa el camino. A menos de 100 metros del paso salimos a un prado desde donde vemos a la derecha la cima rocosa de Akier. 30T x=589432 y=4755504
Akier
La ascensión es un poco complicada, ya que no hay un sendero bien señalado. El track para GPS que puedes conseguir en el enlace en la parte de arriba de este artículo es la mejor herramienta para que no te pierdas y poder seguir perfectamente este recorrido.
Km. 3,600.- Llegamos a la primera cima: Irumuga. 30T x=589686 y=4755914. Desde esta cima apenas tienen vistas debido a lo crecido de la vegetación.
Cima de Akier
Km. 4,050.- Descendemos desde Irumuga por la ladera norte del monte para luego volver a ascender para llegar al punto más alto de la ruta: la cima de Akier. 30T x=589383 y=4756006
Esta cima, clasificada como de primera categoría en Navarra, está señalada por un curioso buzón con forma de avión. Tampoco las vistas desde esta cima son buenas debido a la vegetación.
Km. 4,700.-Para bajar continuaremos por la vertiente norte hasta ganar un collado que nos permitirá pasar a la vertiente sur del monte. 30T x=588884 y=4756062
Km. 5,160.- Siempre con senderos muy difuminados, bajaremos de nuevo a la pradera. Una vez en el llano seguimos a la derecha. 30T x=588796 y=4755805
Km. 5,400.- Poco más adelante está el atractivo histórico y arqueológico de la ruta, el menhir conocido como la Piedra de Roldán. 30T x=588562 y=4755847. El menhir mide metro y medio de altura y es el primer menhir descubierto en Navarra. Más información sobre la Piedra de Roldán en este enlace.
Junto a la Piedra de Roldán
Dolmen con haya en la cámara funeraria
Km. 6,830.- Después de conocer este histórico monolito continuaremos por la pradera hasta desviarnos para ver un dolmen del que todavía se pueden ver algunas de las piedras de su cámara funeraria. Se encuentra a 850 metros de la Piedra de Roldán. 30T x=587755 y=4756091
En la cámara funeraria del dolmen ha crecido un gran haya. Es como si el espíritu de los difuntos que hace 4000 o 5000 años fueron enterrados aquí hubiera alimentado el haya que crece hoy sana y robusta en su monumento funerario.
Continuamos un poco más por la pradera viendo a lo lejos el monte Atxueta, la cima principal de la sierra de Aralar.
Km. 7,150.- Nos desviamos a la izquierda cruzando el prado. Pasamos junto a una fuente-abrevadero para dar más adelante con una pista en buen estado que también seguimos hacia la izquierda. Hasta ahora hemos caminado hacia el oeste. Ahora cambiamos de rumbo y empezamos la vuelta hacia el inicio de la ruta.
Km. 7,650.- Pasamos un paso en el cercado y enseguida nos desviaremos al izquierda para ganar la tercera cima el recorrido. 30T x=587724 y=4755770
Km. 8,250.- Seguiremos el sendero hasta dar con una cresta rocosa y esta vez exenta de vegetación. Es la cima de SollaundiDesde aquí tenemos las mejores panorámicas de la ruta. 30T x=588267 y=4755734



Panorámica desde Sollaundi
Km. 10,00- Volvemos de nuevo al cruce donde nos desviamos para subir al Sollaundi para continuar en dirección Este por senderos que a veces se desdibujan hasta llegar a una pista perfectamente marcada junto a la cual se encuentra otro dolmen. En este caso lo podemos ver la parte superior de una de las piedras de la cámara, ya que el dolmen conserva casi en su integridad el túmulo que lo cubría. En la parte alta del túmulo ha crecido una hermosa haya. 30T x=588490 y=4755297
Km. 10,340.- Ahora seguiremos la pista en dirección Este. Enseguida daremos con un poste sendero de gran recorrigo GR-20 que es el que recorre la Sierra de Aralar. A la izquierda veremos las ruinas de un edificio religioso (¿una iglesia o ermita?) que se encontraba en este lugar tan apartado. 30T x=588612 y=4755340
Ruinas de edificio religioso
Desde aquí es solo queda seguir la pista que al principio está señalada con las marcas de sendero de gran recorrido (rojas y blancas).
Km. 11,570.- En una bifurcación nos tenemos que desviar hacia la izquierda. En un árbol pone dirección Madoz y una marca azul. Estas marcas azules nos van a acompañar el resto del recorrido hasta el pueblo. 30T x=589647 y=4754928
En la vuelta volveremos atravesar un frondoso bosque de hayas.

Km. 14,00.- Una vez llegados a Madoz merece la pena dar una vuelta por este pequeño pueblo donde veremos muchas casonas antiguas.
Madoz
Algunas de las casas tienen rampas que comunican con la parte superior de las casas. su función era facilitar el almacenamiento de la paja que alimentaría al ganado en invierno.

© Julio Asunción

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